HISTORIA DE CHALALÁN

El albergue ecológico Chalalán se encuentra en un hermoso santuario natural  exitosamente preservado gracias a la filosofía tradicional de respetar la naturaleza, prohibiendo la caza y la deforestación comercial en el territorio indígena de San José de Uchupiamonas, alrededor del hermoso lago Chalalán. Durante su estancia estará compañado de personas que comparten su amor por la aventura, la naturaleza, y la diversidad cultural.

Nuestra Historia

La comunidad indígena de San José de Uchupiamonas, tuvo que enfrentar su propio desarrollo a principios de los años 90, debido a la difícil situación de pobreza y la falta de atención del gobierno central en salud, educación, servicios básicos y acceso, provocando en los años 80 la migración de 40 familias de nuestra comunidad en busca de mejores condiciones de vida. Esta difícil situación nos hizo pensar que nunca tendríamos ayuda del gobierno y mucho menos pensar en un crédito, entonces nos vimos obligados a enfrentar nuestro propio desarrollo y para ello pensamos en crear un proyecto propio, que tenga como objetivo principal mejorar las condiciones de vida de nuestra población. En ese momento solo fue un sueño debido a la falta de garantías solventes para los bancos. Es así que a partir de los años 90, muchos de nosotros empezamos a cuestionarnos acerca de: ¿Cómo evitamos la desaparición de nuestra comunidad? ¿Cómo creamos alternativas de empleos y mejoramos las condiciones de vida de nuestros pobladores? Mirando la herencia tan valiosa que nos dejaron nuestros antepasados: bosques, animales, ríos y lagos, PENSAMOS EN EL TURISMO ECOLÓGICO. La iniciativa estaba dada y la tarea de salvar nuestra cultura y territorio, estaba en manos de una generación que luchaba firmemente. La idea nuestra fue construir cabañas rusticas de estilo tradicional tacana a orillas de la mágica Laguna Chalalán.

Origen del nombre Chalalán

Se dice que el nombre CHALALÁN, tiene su origen como consecuencia a un naufragio sufrido por un grupo de cazadores Josesanos en el río Tuíchi, muy cerca a la laguna, durante el cual se cuenta que fue la caída de un plato de hierro enlozado, que al impactar con las piedras del río, produjo el sonido "CHA-LA-LÁN". Otros pobladores en cambio, cuentan que fue un "anta" (Tapirus terrestres) quién al pasar por un campamento provisional muy cerca a la laguna, arremetió contra unos platos enlozados de hierro y provoco un ruido "CHALALÁN". Desde entonces la laguna lleva el nombre de CHALALÁN, y debido a que el Albergue fue construido a orillas de la laguna, ahora el Albergue Ecológico y la empresa llevan el nombre de Chalalán. La laguna Chalalán es un sitio mágico, donde el visitante se llena de energía de la selva, la cual no sólo se encuentra habitada por animales y plantas, sino que también se encuentra protegida por seres tutelares del bosque "jichi" que cuidan del sitio dándole vida y asegurando su reproducción.

Como Iniciamos

Así dimos inicio al Proyecto CHALALÁN un 28 de febrero de 1992, sin recursos económicos, pero con la fe y la esperanza de forjar un futuro mejor para nuestros hijos. En el camino nos encontramos con muchos amigos bolivianos, holandeses, noruegos y americanos, quienes se solidarizaron con nuestra causa, entre ellos estaban Oscar Sainz y Joseph Ginsgber este último ciudadano Israelita, que expresó su agradecimiento a nuestra comunidad, con relación a su rescate en el valle del Tuíchi, quien en su nota de 23/12/92, decía: "Yo nunca voy a olvidar y para mi gratitud a este respecto, quiero decir que nací en Israel originalmente, pero siento que nací otra vez en las playas de Progreso cerca de San José y me siento Boliviano, Camba y sería un honor ser un Josesano". En gratitud a ese sentimiento, inició la búsqueda de recursos económicos para dar un mayor impulso al proyecto de la comunidad, en ese afán, conjuntamente con representantes de nuestra comunidad, logró contactarse con los representantes de Conservación Internacional (CI) y por último a través de ellos se logró contacto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El proyecto estaba en marcha y la búsqueda de recursos económicos también, pero se necesitaba darle mayor respaldo, para ello fue necesaria la visita del Vicepresidente de Conservación Internacional para América Latina, el Señor James D. Nations, quien en líneas escritas sobre su visita a San José de Uchupiamonas, expresaba lo siguiente: "En toda mi vida profesional no he encontrado tanta ética de preservación. Tanto respeto y cariño por la vida y gente tan amable y respetuosa, hasta hoy no puedo olvidar ese momento". Su visita resultó muy positiva para nuestra comunidad, pues sus sentimientos de solidaridad hicieron que Conservación Internacional Washington, brindara todo su apoyo en la adecuación del proyecto y realice las gestiones necesarias ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que terminó afortunadamente con la firma del convenio de Cooperación Técnica no Reembolsable "ATN/ME-4757-BO para el ?Programa de Desarrollo Sostenible y Ecoturismo en San José de Uchupiamonas? el año 1995 y con ello el establecimiento de una zona de protección al propuesto Parque Nacional Madidi, con recursos del Fondo Multilateral de Inversiones FOMIN. De no haber tomado dediciones prontas y acertadas, la desaparición de nuestra comunidad (cultura y territorio) hubiera sido irreversible.